Trivium Pursuit

Siete Verdades Innegables de la Educación en Casa

Enseñamos a nuestro hijo mayor a leer hace 20 años y desde ese tiempo hemos hecho toda la escolarización de nuestros hijos en casa.

En ese tiempo, había solo unos pocos miles de niños siendo educados en casa en los Estados Unidos, pero hoy el número es quizás de unos 2 millones, y el número podría duplicarse cada tres o cuatro años. No esperamos que tales rangos de crecimiento continúen pero si lo hicieran, nosotros los Educados en Casa podríamos tomar todo el país en una generación.

Con estas cosas en mente, hemos desarrollado lo que llamamos: Las Siete Verdades Innegables de Educación en Casa” en orden de animar a los padres Cristianos, a empezar a Educar en Casa, continuar Educando en Casa y defender la Educación en Casa.

1. Educación en Casa no es una Educación Alternativa

La primera verdad innegable de la Educación en casa es que la Educación en casa no es una alternativa educativa. No me gusta ser enlistado entre opciones alternativas de educación. La presunción hace verse como si las escuelas gubernamentales estuvieron primero, las escuelas privadas fueron inventadas como una alternativa para niños ricos, luego las escuelas religiosas fueren empezadas por conservadores racistas, y finalmente la educación en casa viene para los antisociales.

Bien, estoy aquí para decir, estuvimos primero, y hemos estado aquí por más tiempo. Estamos simplemente regresando, y regresamos fuertes. Dios puso los niños al cuidado de sus padres. Los niños de Adán y Eva fueron Educados en Casa, y en Deuteronomio 6:6 leemos:

…estas palabras

que yo te mando hoy,

estarán en tu corazón

Y las enseñaras

diligentemente a tus hijos,

y les hablaras de ellas

estando en tu casa

y andando por el camino,

y al acostarte,

y cuando te levantes.

Si esto no es Educación en Casa. No se lo que es.

2. Todos los Padres son Educadores en Casa

La segunda verdad innegable de la Educación en Casa es que todos los padres son Educadores en Casa. Es nada más que algunos padres Educan en Casa más que otros.

Esto puede parecer que a los burócratas de la educación no les gusta, porque ellos continúan inventando cosas que minan la autoridad paterna y las cuales evitan la responsabilidad de los padres. Hay documentos gubernamentales en educación que tanto implícitos como explícitamente puntualizan que ellos quieren prevenir a los padres de traspasar sus valores a los niños; y que padres y familia son la causa de los problemas de la sociedad, y la educación gubernamental puede arreglar los problemas sólo si ellos reducen y controlan el papel de los padres en educación.

Ellos han venido con muchas propuestas ingeniosas para realizar este propósito, tales como: Los Programas de Padres como Profesores que es esencialmente una programa de reentrenamiento para conseguir que los padres piensen y actúen con conformidad con la visión gubernamental de educación.

Y, por supuesto, allí esta el favoritos de todos, la N.U. Convención de los Derechos del Niño (algunas veces referido como el “Bebe de Hillary”). En esta treta, los gobiernos del mundo conceden a los niños derechos “fundamentales” contra sus padres. ( ¿Sabe alguien donde los gobiernos del mundo alguna ves han obtenido autoridad para conceder a cualquiera algún derecho? Yo se bastante de eso ¡ellos no lo obtuvieron de Dios!)

El artículo 14 concede al niño el derecho de ser libre de toda religión recibida de sus padres.

El artículo 28 concede al niño el derecho de ser libre de disciplina corporal por sus padres. También concede al niño el derecho de rechazar una decisión de los padres a educar privadamente o educar al niño en casa.

Bien, el Señor tiene su propio Programa de Padres como Profesores. Es parte de su primero y Gran Mandamiento:

“Oye Israel:

El Señor nuestro Dios, el Señor es uno.

Amarás al Señor, tu Dios,

con todo tu corazón,

con toda tu alma,

y con todas tus fuerzas”

Jesús llamó a este el primer gran mandamiento (Mateo 22:38), pero el mandamiento no termina allí, cuando un Cristiano escucha las palabras “Padre Nuestro que estas en Los Cielos” él inmediatamente reconoce esto como una referencia al Padre Nuestro entero, un pasaje de las Escrituras que todo Cristiano ha memorizado. En la misma forma, un Israelita, cuando escuchaba las palabras “Oye Israel” él inmediatamente reconocía esto como una referencia entera del Shemah, un pasaje de las Ley de Dios el cual cada Israelita ha sido requerido de memorizar desde la infancia.

Digo el Shemah entero, El Shemah no termina con amar a Dios con todo tu corazón, alma y mente, El Señor manda más:

“Estas palabras

que yo te mando hoy,

estarán sobre tu corazón

Y las enseñaras

diligentemente a tus hijos,

y les hablarás de ellas

estando en tu casa

y andando en el camino,

al acostarse

y cuando te levantes.

[Deuteronomio 6:4-6 Compare Dt 11:18-20; 32-46; Salm 78:2-7; Proverbios 6:20-22]

El Shemah es el primer y gran mandamiento, Yo llamo a esto “Deberes para Papis de Deuteronomio”. No es opcional. Requiere que los padres enseñen a sus hijos como aplicar los mandamientos del Señor en cada circunstancia de la vida. Los mandamientos del Señor nos mandan a “enseñar” a los hijos diligentemente. La palabra traducida “diligentemente” significa afilarlos frotándolos repetidamente por la piedra de afilar de la palabra de Dios, dejémonos que se hagan los tontos y se volteen de su verdad.

Nuestros niños van a ser bien-afilados en los mandamientos de Dios, afilados y precisos en aplicarlos. Afilando a nuestros hijos los ayuda a mantenerlos afilados también. Nuestros hijos son indispensables para nuestra propia santificación. Cuántos cristianos tienen cortadas sus bendiciones porque han delegado sus obligaciones educacionales a otros.

De acuerdo con la Biblia, la casa es el centro de toda la educación. Educación es la función ordenada por Dios a la familia. A nadie más se le es dada la responsabilidad de enseñar a los niños – no al gobierno- no a la iglesia – sólo a los padres. Le toca a una familia, no a un pueblo, criar a un niño.

No estoy diciendo que allí no hay lugar para ayudar a los padres en este proceso. Lo que estoy diciendo es que el trabajo de educar a los niños es todo para la familia. Cuando los burócratas educacionales y sicólogos sociales y especialistas en educación religiosa toman esta tarea, dejando a los padres la condición mayormente de observadores, la familia sufre grandemente.

Ambos, los padres y los niños son estafados de la inmensa porción del ordenado proceso de santificación de Dios (Tu podrías escribir un libro completo de esta materia).

Mientras continuemos rumbo abajo el camino de separar los niños de sus padres estamos rasgando la fuerza de nuestra cultura. Los padres y los niños son lastimados gravemente. Necesitamos enseñar a nuestros niños – por nuestro bien. Nuestros niños necesitan ser enseñados por nosotros – por su bien.

La forma de destruír la familia es dividir los niños de los padres. Y la manera de dividir los niños de los padres, es remover de la familia su autoridad en educación.

La culpa final para todo es el resto de padres. Por cualquier excusa que podrían darme, ellas tienen troceada la responsabilidad ordenada por Dios de educar a sus propios hijos. Las escuelas son orfanatos llenos de niños quienes han sido abandonados educacionalmente por sus padres. Los niños no están más en el corazón de sus padres.

El fracaso de la familia es inversamente proporcional al crecimiento de la educación gubernamental. Esto es porque Dios planeó para los padres ser los primeros educadores, y porque El nunca planeó del todo que el gobierno sea un educador

El mejor camino de ayudar a la familia no es hacer su trabajo por ella, más bien quitarse de su camino y dejarla regresar a la función ordenada por Dios para educar sus propios niños con los cuales Dios la ha bendecido.

3. Dios da los Niños a los Padres como sus Guardianes

La tercera verdad innegable de Educación en Casa es que nuestros niños son dados a nosotros como sus guardianes por Dios. El gobierno no dio a luz a nuestros hijos, tampoco el gobierno nos dio nuestros hijos a nosotros, tampoco podemos confiar en que el gobierno los críe por nosotros, tampoco debemos dejar que el gobierno los tome de nosotros.

“Los niños son un patrimonio del Señor;

y el fruto del vientre es Su recompensa”

(Salm 127:3)

Tú eres responsable ante Dios por cómo tus hijos son criados. Excluyendo circunstancias inusuales e inevitables, tú – los padres – responderán a Dios por quien crió tus hijos, y como ellos se criaron. Dios no va a poner la primera culpa sobre el gobierno o la iglesia, sino sobre ti, el padre.

Los niños son puestos bajo la autoridad, protección y tutela – no del gobierno, y no de la iglesia – sino – de los padres.

Efesios 6:1-4

“Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres,

Porque esto es justo….

Y vosotros, padres… criadlos

en disciplina y amonestación del Señor.”

Cuando nos casamos, hace 24 años, mi esposa y yo ambos acordamos que nunca enviaríamos nuestros hijos a las escuelas publicas. Nuestro compromiso no era una reacción a las condiciones de las escuelas gubernamentales. En ese tiempo, las escuelas públicas estaban cerca de ser tan malas como son hoy. Nuestro compromiso deliberado a que los padres controlen y dirijan la educación comenzó cuando ambos tomamos nuestros votos matrimoniales de cultivar nuestros hijos en el temor al Señor. Nuestro compromiso en ese tiempo era filosófico. Nosotros solos, como padres, tenemos la autoridad bajo Dios y la responsabilidad ante Dios de criar nuestros hijos en el conocimiento y temor a Dios.

En nuestros días y época el gobierno ha ido más allá de sus propios límites de autoridad. Gobiernos desatados son tiranos – por definición. Los Gobiernos son ordenados por Dios a proteger la vida. Pero hemos sido adoctrinados – tan grandemente por las escuelas gubernamentales – a ver al gobierno como proveedor de vida, para cuidarnos y cubrir nuestras necesidades – incluyendo todas nuestras necesidades educacionales. La completa idea de Educación en Casa es tan extraña que simplemente ni se le ocurre a la mayoría de la gente. Cuando ellos escuchan de Educación en Casa, muchas personas se asustan de alguna manera. Tú no puedes hacer eso en casa.¿ No necesitas una licencia para enseñar eso?. Deberías dejar eso a los profesionales. Eso es nada más que tan lejos nuestra sociedad ha dejado llevar de la realidad. Ahora dejamos todo a los auto-urgidos expertos y ellos vuelven nuestros niños en sus experimentos. [El Absoluto y Rápido camino de Ayuda a tu Hijo a Cambiar, por Fred Lybrand, p. 28].

Nosotros los padres tenemos una obligación natural de Dios y una natural habilidad por Dios, y por consiguiente una licencia natural, a enseñar a nuestros hijos en un ambiente natural de nuestras casas. Educación es la función familiar ordenada por Dios, y la interferencia del gobierno en educación es contra natura, incompetente, artificial y no autorizada. Ellos están operando sin licencia, no nosotros. Ningún gobierno ordenado por Dios tiene alguna autoridad para llamar lo bueno malo, o para ilegalizar y penar el hacer el buen trabajo. Y que ciertamente incluye hacer el trabajo de criar los hijos y en el conocimiento y temor al Señor.

4. La Educación en casa Produce los Mejores Académicos

La cuarta verdad innegable de la educación en casa es que el producto de la educación en casa produce los mejores académicos. Los estudios han demostrado consistentemente que entre mas pequeño es el radio estudiante-a- profesor, mejor el producto académico; y la tutoría uno-a-uno es el mas efectivo método de todos.

El modelo de instrucción de salón de clases tipo fábrica usado en las escuelas públicas es uno de los menos efectivos método de impartir calidad de educación. El producto es mensurable inferior. Aquí algunas de las mediciones:

En un estudio reciente en Dakota del Norte estudiantes educado en casa marcaron:

  • 83 percentil en matemáticas, Eso es 33 percentil sobre las escuelas gubernamentales.
  • 84 percentil en estudios sociales
  • 85 percentil en lenguaje
  • 86 percentil en lectura

Y luego, en aquel material que requiere todo de su entrenamiento especial y caros equipos de laboratorios para ser habilitado a enseñar:

  • 87 percentil en ciencias

Además, por más tiempo que el niño es educado en casa, sus niveles de percentil fueron significativamente altos.

Otros estudios muestras diferentes marcas, pero todo los estudios muestran niveles significativamente altos que para las marcas de Educados en Casa.

Toda esta evidencia hace lucir a los profesionales de la educación como aficionados. Pero eso es sólo porque ellos son aficionados. Dios dio la tarea de educación a los padres. Los profesores profesionales quizás sepan algunas materias mejor que tu, - los padres- Pero no un profesor profesional conoce tus hijos mejor que tu – los padres-. Los llamados así, profesionales de la educación son solo padres aficionados. Nosotros somos los padres profesionales. Sus experimentan el educación socializada son una fracaso miserable porque ellos están corriendo en sentido contrario de la realidad. El que esta sentado en el cielo este carcajeando. El Señor los tenga como mofa.

No obstante lo académico es importante, ellos no son lo más importante. Tenemos que poner la casa en orden primero. El currículo académico debe ser segundo al currículo moral.

Por que dará el Señor el más grande premio ¿por enseñar al niño como hacer cálculo? ¿ O por enseñar al niño como hacer el Sermón del Monte?

Ves, el gobierno esta en lo correcto. Socialización es finalmente más importante que lo académico. Pero tiene que ser la socialización familiar, para el estándar de Dios, no la socialización gubernamental, para los estándares humanistas.

Lo que nos trae a nuestra quinta verdad innegable.

5. La Educación en Casa Produce la Mejor Socialización

La socialización más positiva no viene de gastar doce años con el mismo grupo de niños –innaturalmente segregados de la vida real por edad. La socialización mas positiva viene de mezclarse con un pequeño grupo de niños de múltiples edades en un ambiente disciplinado. Y la mejor socialización viene de crecer con tus propios hermanos y hermanas bajo la nutrida y admonición del Señor administrada por tus propios padres.

De nuevo, estudios muestran entre los niños Educados en Casa más altos niveles de adaptabilidad, cohesión, adaptación social, madurez y liderazgo; y bajos niveles de comportamiento agresivo, ruido y comportamiento competitivo. Niños Educados en Casa tienden a ir en las ocupaciones en las cuales son más emprendedores y profesionales. Ellos tienden a ser más cuidadosos independientemente, ellos tienden a ser más orientados a la familia.

Ellos, sin embargo, marca mas bajo en desarrollo sicomotor (Estoy seguro tu estabas algo procurado por esto). Eso significa que ellos podrían no correr tan rápido (Obviamente, ellos han tenido menos practica de huyendo de iguales persiguiéndolos con armas). Ellos también marcan bajo en auto percepción, lo que significa que ellos no les preocupa su apariencia física y la aceptación de sus iguales. (En otras palabras, a ellos les importa menos lo que los demás piensen de ellos, y esperemos a ellos les preocupe más lo que Dios piensa de ellos).

Probablemente la mas frecuente objeción a Educar en Casa es “¿Que sobre socialización?” Ay! Todos están yendo a ser socializados. Eso no puede ser evitado. La cuestión no es si ellos serán socializados, si no como ellos serán socializados. ¿Queremos que nuestros hijos sean socializados para que se comuniquen el nivel de sus iguales o con todos los niveles de edad, incluyendo adultos?, ¿Seguir los ejemplos de sus padres o seguir el ejemplo de sus compañeros de curso,? ¿A pensar por ellos mismo o acordar con los valores sus iguales? En otras palabras, ¿a correr con la manada? (¡Mira la estampida generacional!)

El mundo desea apretar nuestros niños en su molde. Quiere que nuestros hijos sean socializados para aceptar sus caminos. Pero los caminos del mundo no son los caminos de Dios. No queremos que nuestros niños se ajusten a este mundo. En otras palabras, no queremos que nuestros niños sean socializados a su camino, Queremos que sean socializados al camino de Dios.

Tenemos que entender esta cuestión que esta cuestión es alzada por gente que ha sido socializada en su camino. Y tenemos un trabajo duro contestando esta objeción porque hemos sido socializados en su camino también.

El contraste es entre socialización grupal en una mano, que enseña como responder y moverse con el grupo; y socialización individual en la otra mando, que enseñar como tratar con la otra gente. Tú no desarrollas carácter en el grupo. Tú desarrollas carácter a través de relaciones uno-a-uno.

Proverbios 9:6 dice

“Dejad vuestras ingenuidades y viviréis,

Y andad por el comino de la entendimiento”

Proverbios 13:20 dice

“El que anda entre sabios será sabio,

Pero el que se junta con necios, saldrá mal parado”

Primera de Corintios 5:6 y Gálatas 5:9 ambos dicen

“…un poco de levadura fermenta toda la masa”

Primera de Corintios 15:33-34 dice:

No os engañéis

las malas compañías corrompen las buenas costumbres.

…porque algunos no conocen a Dios.

Para vergüenza vuestra lo digo.

Compañía con esos quienes no conocen a Dios es a pecado vergonzoso que nos arrastra lejos de Dios. Que tan malo gastar lo mejor de nuestras horas de vigilia en una escuela publica con profesores que ignoran a Dios todo el día, entre profesores quienes no pueden ni siquiera mencionar el nombre de Dios y entre estudiantes quienes, si ellos mencionan el nombre de Dios, no lo mencionan con reverencia.

Para muchas familias, socialización es la más fuerte razón para Educar en Casa, no lo contrario.

Antes de la edad de 10 años los niños necesitan mas entrenamiento que enseñanza, y eso significa que ellos necesitan la correcta clase de socialización – no una socialización que promueve dependencia de los iguales. Toda la socialización que ellos necesitan puede ser proveída por su familia y sus normales conexiones familiares con la iglesia, familiares y sociedad. Mayores que se hacen los niños, mas difícil se vuelve encontrar socialización positiva y evitar negativa socialización. El niño que ansía más interacción social, podría ser muy niño, tenemos que protegerlo más de dependencia de los similares.

Las escuelas gubernamentales hacen un buen trabajo en socialización de los niños. Ellas enseñan las habilidades sociales de ver al gobierno para todo. “Educación socializada” hace buenos pequeños socialistas. Dependencia de los similares y dependencia del gobierno son desórdenes complementarios. Pero un gobierno que nos da todo, también puede quitarnos todo y eventualmente tendrá que hacerlo. Queremos que nuestros hijos sean socializados para permitir que el gobierno corra sus vidas, o queremos que nuestros niños creen en libertar y responsabilidad personal? La socialización de la Educación en Casa prepara nuestros hijos pare el mundo real, no para el mundo artificial que ha sido creado por el gobierno.

6. La Educación en Casa Produce los Mejores Valores

La secta verdad innegable de la Educación en casa es que la Educación en casa produce los mejores valores. Los niños educados en casa respetan sus iguales, sus padres, los mayores y las autoridades, Y ellos no se meten en maras o pandillas.

En contraste, las escuelas gubernamentales en lo mejor, no pueden subir sobre los valores morales comunes de la cultura, y en lo peor ellos no enseñan moral absoluta del todo. Ellos enseñan la moralidad de la amoralidad, - la idea de que no hay morales absolutas, solo elecciones personales. Cuando combinamos este relativismo moral – la idea de que no hay correcto e incorrecto – con la información que ellos proveen de educación sexual educación sobre drogas, educación sobre la muerte, educación sobre el feminismo, y educación sobre multiculturalismo, -¿que conseguimos? Promiscuidad sexual, drogas ilícitas, suicidio, aborto, infanticidio, homicidio, ahora tu decides.

Pero algunos padres alegan que ellos quieren que sus hijos en las escuelas gubernamentales como la “sal” del sistema. Ellos se refieren por supuesto a Mateos 5:13 que dice, “Vosotros sois la sal de la tierra” Pero eso no es todo lo que dice el verso. Va i dice, “ pero si la sal pierde su sabor, con que será salada? No sirve más para nada, si no para ser echada fuera y pisoteada por los hombres”

Aquí hay una pequeña lección de química histórica. Si nosotros tratamos de lavar el sabor de nuestra sal de mesa ordinaria, se disolverá toda y se lavará: allí no quedará nada. Eso es porque la sal de mesa de hoy, consiste de puros cristales del componente químico al cuál llamamos cloruro de sodio. Pero la “sal” de la Palestina Bíblica no era puro cloruro de sodio. Contenía cloruro de sodio, pero también contenía muchos otros componentes e impurezas. Ellos podían de hecho lavar el cloruro de sodio de la antigua sal y esto removería el sabor salado. Pero allí quedaría un “residuo: sustancial. Eso todavía luciría como “sal” pero carecería del sabor salado o “sabor”. Esta “sal” lavada, pierde todos sus beneficios y propiedades: de preservar alimentos, de fertilizar el suelo, de limpiar heridas, de realzar sabor, y, sobre todo, simplemente de sustento de vida. Sin cloruro de sodio, esta “sal” valía no mas que arena. De hecho era arena, Ellos literalmente pavimentaban caminos con ella. De aquí que Jesús declaro que era “buena para nada más que echada fuera y pisoteada por los hombres”

La cuestión es: “Actuarán nuestros niños como sal en las escuelas públicas, para sustentar, preservar, fertilizar, limpiar y saborizar; o lavaran las escuelas públicas el sabor y utilidades de nuestros niños y los hará sal sin valor?”¿Quién esta enseñando a quién en las escuelas públicas? Los educadores gubernamentales pueden no siempre ser muy buenos enseñando habilidades académicas, pero ellos son altamente habilidosos y muy efectivos en transmitir – hasta en une manera muy sutil – el punto de vista humanista.

El padre de la educación moderna es John Dewey. John Dewey fue un dedicado humanista y autor del primer manifiesto humanista.

Los humanistas han abiertamente declarado su intención. Ellos intentan salar nuestros niños con la filosofía del humanismo.

Charles F. Potter, un dirigente humanista, escribió en la revista “Humanist” (1930).

“ La Educación es por tanto la más poderosa aliada del Humanismo, y cada escuela pública Americana es una escuela de Humanismo. Que pueden las teístas escuelas dominicales, reuniendo por una hora a la semana y enseñando a sólo una fracción de los niños, hacer para detener la marea de un programa de cinco días de enseñanza humanista?”

Otro dirigente humanista, John Dunphy, escribió en la revista Humanist (1983).

“Estoy convencido que la batalla para el futuro del género humanista tiene que ser llevada y ganada es los salones de clases de las escuela públicas por profesores quien correctamente perciben su papel como los proselitista de la nueva fe: la religión de humanidades…El profesor tiene que encarnar el mismo dedicación desinteresada como el mas fanático predicador fundamentalista, porque ellos serán ministros de otra clase, utilizando el salón de clases en vez de un pupilo… El salón de clases tiene y se convertirá en la arena de conflicto entre lo viejo y lo nuevo – el podrido cuerpo de la Cristiandad, junto con todos sus maldad y miseria adyacente, y la nueva fe del humanismo.”

Nuestros niños no vienen con sal, Nuestro Dios da la tarea a los padres para llenar nuestros niños con la sal. Llamamos a ese proceso educación.

Proverbios 22:6

“Instruye al niño

en su camino, [esto es, llénalo con sal]

y ni aun de viejo

se apartara de el.”

Efesios 6:4

“Y vosotros padres,

no provoquéis a ira a vuestros hijos

sino criadlos en disciplina

y amonestación del Señor.

Literalmente, “nutrimos en la corrección y consejo del Señor,”en otras palabras, no provocarles la ira, provocarles la rectitud.

Cuando nutrimos nuestros niños actuamos como la sal sobre nuestros hijos, preservando su integridad, fertilizando sus mentes, limpiando su camino, y dándoles un distintivo sabor de vida Cristiano.

¿Están nuestros niños preparados para la batalla con el Gigante Filisteo de la Educación Humanista? David se probo a si mismo con una honda ante un león, y un oso antes la tomo contar el Gigante Goliat. Se han probado nuestros niños con las ramas de la lucha Cristiana? ( romanos 13:12; Segunda de Corintios 10:4; Efesios 6:10-18). Sólo después que nuestros niños han madurado y han probado en la corrección y consejo del Señor, solo luego podríamos enviarlos a la batalla con los Humanistas Filisteos, pero si enviamos a nuestros hijos a ser disciplinados por el sistema humanista, podremos esperar que cualquier sal que le impartamos será permanentemente lavada por la constante corre de contaminación humanista. La sal perderá su sabor y será buena para nada.

Un siglo de Cristianos enviando sus hijos a las escuelas gubernamentales ha lavado la sazón de la Cristiandad. Tenemos hoy una generación de Cristianos quienes ni siquiera saben que es la cultura Cristiana. La única ventaja que tenemos en este punto es que cuando tú tocas el fondo, el único camino es hacia arriba. Ahora estamos atrasados en padres cristianos educados a ser “la sal de la tierra: salando sus niños en el temor al Señor.

7. La Educación en Casa es para Los Padres

¿ Cuantos de nosotros fuimos a través de la escuela sin aprender algo en general, o recordando algo en particular? No estábamos ni interesados ni motivados. Estábamos simplemente sirviendo nuestra sentencia de doce años. Ahora tenemos otra oportunidad de aprender esas cosas, mientras se las enseñamos a nuestros hijos. Tenemos la oportunidad de aprender:

  • La matemática que nunca entendimos.
  • La ciencia desde la perspectiva Cristiana en vez de desde la naturalista.
  • La historia que nunca nos contaron.
  • Los lenguajes clásicos que nunca nos ofrecieron
  • La lógica que nunca nos permitieron usar.

Nunca aprendimos algo tan bien como cuando nosotros mismo tenemos que enseñarlo. Que bendición es tener niños a quienes enseñar. Y allí hay muchas cosas que solo un padre puede enseñar a su hijo.

La Educación en Casa salva dos generaciones: primero a nosotros, luego a nuestros niños. Todos tenemos que ganar nuestros Ph.D –Doctorados en Paternidad

8. La Batalla de la Era Presente

¿Porque la Educación en Casa esta regresando en nuestros días? Estamos en el medio de un gran conflicto cultural, entre fanáticos del fundamentalismo humanista, en una mano, y la realidad, que es genuina Cristiandad Bíblica, en la otra mano,

Las líneas de batalla están bien marcadas. La guerra real es entre la verdad, en una mano; y la mentira que no hay tal cosa como verdad absoluta en la otra mano. La guerra real es entre rectitud; y maldad de pensar que todos tienen un “derecho a escoger” su propios valores morales personales – lejos de Dios; o que otros, tal como el gobierno, tiene que escoger los valores para nosotros. La guerra real es entre santidad; y la noción profana que el bien puede ser logrado apartados de Dios- ya sea por un individuo o por el gobierno. Estamos luchando el relativismo cultural, relativismo moral, y relativismo social, o, en una palabra, humanismo, la noción de que “el hombre es la medida de todas las cosas”.

El hombre equivocadamente piensa que el maneja el mundo. Pero los hombres mismos son gobernados por la oscuridad que hay en ellos: una oscuridad que gobierna el camino en que ven el mundo, cuando ellos intentan traer este mundo a la conformidad de las mentiras en las cuales ellos creen. Este mundo es gobernado por filosofías y vana imaginación, las que son inspiradas por el demonio. (Colosenses 2:8; Romanos 1:21). La guerra es entre dos filosofías: fundamentalismo humanista y genuina Cristiandad; y educación es el gran campo de batalla de esa guerra. (Tu no tiene que creernos a nosotros sobre esto, Ellos te dirán que la educación es el campo de batalla).

La batalla esta ahora entablada sobre los corazones de los niños de la presente generación. Nuestra solución esta ahora siendo probada – no por hombre, pero por Dios. Deberíamos perder esta batalla, este mundo tiene que ser necesariamente puesto de regreso en la edad de la oscuridad. Esto pone la Educación en Casa en el centro del conflicto de la era. Y esta es mí Octava Innegable Verdad.

“porque no tenemos lucha contra sangre y carne,

si no contra principados, contra potestades,

contra los gobernadores de las tiemblas de este mundo…”

(Efesios 6:12)

Nosotros los padres somos llamados a crecer un ejército para el Señor, la última cosa que queremos hacer es voltear nuestros niños al fundamentalismo humanista para inducirlos en su ejército.

El desafió de nuestra era se ve abrumador, Pero el Señor da su promesa, en Isaías 59 (verso 19):

“ Cuando el enemigo

venga como río crecido

el espíritu del Señor

se levantará como una estandarte contar el”

Yo creo que el Señor esta levantando en nuestros días un estandarte contra la crecida de la filosofía humanista la cual ha sido vertida sobre nuestra cultura y esta lavando y destruyendo nuestras familias.

El Salmo 11:3 hace esta pregunta

Si la fundación es destruida

¿ Que puede hacer el justo?

La única respuesta es – tenemos que reconstruir los fundamentos. Nuestra sociedad se esta desmoronando porque los fundamentos de la familia han sido reemplazados por superficiales sustitutos humanistas, tales como las escuelas gubernamentales. Cuando los fundamentos humanistas de nuestra sociedad colapsen – y colapsarán, porque ellos todo lo han construido sobre no más que arena – nosotros y nuestros niños permaneceremos parados solo si hemos excavado y reconstruido sobre el fundamento apropiado.

Programas gubernamentales no van a salvar la familia. Programas de la Iglesia no van a salvar la familia. Sin el sólido fundamento de la sociedad, ni la Iglesia, menos el Gobierno pueden sostenerse. Una cultura puede sobrevivir un colapso de sus instituciones de gobierno y religión – muchas culturas lo han logrado, pero ninguna cultura a nunca sobrevivido a un colapso de sus familias – no importa como fueron de fuertes sus instituciones de gobierno y religión. Eso es porque la familia es cultura. ¿Porque piensas que los sicólogos sociales y los educadores burócratas están ahora describiendo las escuelas publicas como “la nueva familia”?. (A sido su literatura por mucho tiempo, pero ahora el lenguaje esta apareciendo en el salón de clases). ¿Porque están llamando las escuelas gubernamentales la nueva familia? Porque ellos están tratando de construir una nueva cultura, y la familia tradicional no encajará en su cultura socialista.

Los padres son los responsables ante Dios por cultivar – por educar, por culturizar – sus hijos, no el gobierno, no la iglesia, La Educación en Casa es por su propia natura, una restauración de la familia, porque torna el corazón de los padres de regreso a sus hijos y torna el corazón de los hijos de regreso a sus padres, Pone las cosas de regreso al orden correcto – al orden de Dios.

La estructura de nuestra sociedad necesita ser reconstruida, y el gobierno y la iglesia necesitan ser llevados de regreso a sus propios papeles. Pero eso nunca va a pasar hasta después que los fundamentos de la familia hayan sido reconstruidos. En mi opinión, La Educación en Casa es el inicio del movimiento de Dios para restaurar la familia. Antes que podamos remover la maldición sobre nuestra tierra, y llevemos un genuino renacer de nuestra cultura, tenemos primero restaurar el patriarcado familiar, Tenemos primero que tornar los corazones de los padres de regreso a sus hijos; y los corazones de los hijos de regreso a sus padres.

Oremos

Padre nuestro padre en los cielos, como una nación, y como un pueblo, hemos pecado gravemente en Tú visión, porque nos hemos hecho de lado de Tú gran y santo mandamiento de enseñar a nuestros hijos en Tu camino. Hemos abandonado nuestros propios hijos a ser criados por los filisteos. Y lo que hemos sembrado, hemos cosechado. Te rogamos, O Señor: nos provoque arar el grano caído en el suelo de nuestro propio orgullo y nuestro ciego corazón. Concede sobre nosotros el arrepentimiento. Torna a Ti los corazones de los padres de esta tierra de regreso a sus propios niños, en orden que removamos el curso de nuestro propio terreno. Sabemos que Tu nos pruebas en orden de purificarnos, danos fortaleza, Señor, para mantenernos en el mal día, Ricamente bendice esas familias de nuestra tierra quienes han entrado en la batalla de llevar nuestra cultura de regreso a la realidad. Para la gloria de Tu Reino y tu rectitud oramos estas cosas. Y sean nuestras plegarias escuchadas en el Nombre del Tu Hijo, Amen